Egoitz Gamindez Construyendo casas sobre cuatro ruedas

«En la furgoneta puedes llevar hasta tu colchón viscoelástico de casa»

Desde hace unos meses este irundarra se dedica a camperizar y adecentar furgonetas en ‘Tronko Camper’, su taller

Fuente: DV – Ylenia Benito 13-04-2021 08:36

Egoitz, en uno de los hogares móviles que construye ‘camperizando’ furgonetas en Tronko Camper, en Meatzari Kalea. F. DE LA HERA

La carretera, el asfalto, puede tener algo de hogar. El movimiento, los kilómetros, pueden unir a familias tanto como un domingo de paella en casa. Preguntadle a Abigail qué pasó cuando consiguió montar a su excéntrica familia en una Volkswagen amarilla para presentarse al concurso de belleza Miss Sunshine. Los kilómetros y las cuatro ruedas hicieron su magia. Ahora en los cines también hay mucha carretera y un hogar sobre cuatro ruedas que va directo a los Oscars. La película ‘Nomadland’ y la furgoneta de Frances McDormad. Y es que en el interior de una furgoneta puede latir una vida, solo hay que saber cómo colocar las cosas. Egoitz se encarga de eso, de dar vida a furgonetas. Las ‘camperiza’ en Tronko Camper para que el asfalto y los kilómetros hagan el resto.

Dicen que esa libertad es mágica, pero también lo son las manos de Egoitz. Es capaz de colocarte todas las comodidades sobre cuatro ruedas. No renuncies a tu colchón, a tus vacaciones o a un concurso de belleza. En una furgoneta todo es posible.

Sin hacer spoiler. En ‘Nomadland’, Fern, la protagonista prefiere dormir en su furgoneta que en una cama grande en casa…

–(Risas) No me extraña. Puede que el colchón de la furgoneta sea más cómodo que el de casa. A una Camper le puedes poner de todo. Todas las comodidades de casa entran o tienen sitio en la furgoneta.

¡Puedes poner hasta el colchón viscoelástico!

No echas de menos tu cama, entonces…

–No echas de menos tu casa para nada. De hecho, es como estar en casa. Si hasta puedes poner un colchón como el de tu casa, agua caliente, un horno, un microondas… No sé, le puedes poner de todo a la furgoneta. También te diré que hasta que no lo pruebas no sabes lo que es, pero una vez que lo haces te enganchas.

¿Cuál es el último viaje que has hecho en furgoneta?

–Pues este mismo verano. Cuando nos dejaron movernos un poquito estuvimos dos meses por aquí. Pasamos por Galicia o Tarifa, por ejemplo. ¡Ah! Y también recorrimos la costa de Portugal.

¿Las restricciones han hecho que más gente se lance a la carretera en furgoneta?

–Yo creo que sí. Llevamos unos cinco meses en ‘Tronko Camper’ y no hemos parado. Hay mucha demanda. Me esperaba movimiento, pero no tanto. Muchas veces tengo miedo de no estar a la altura y no llegar a todo, pero hacer lo que te gusta no tiene precio y no entiende de horas. Estoy muy contento.

¿Cómo surge la idea de montar ‘Tronko Camper’?

–He trabajado en un taller de mecánico muchos años. De vez en cuando entraba algún curro de furgoneta y yo lo disfrutaba muchísimo. Me di cuenta de que me gustaba ese mundillo y decidí poner un taller solo para furgonetas. Desde hace unos meses ahí estamos, en el alto de Arretxe.

¿Sólo ‘camperizando’ furgonetas?

–Tengo elevador, así que puedo hacer todo tipo de reparaciones. Hacemos de todo, desde ‘camperizaciones’ completas a instalaciones sueltas. Podemos, por ejemplo, poner calefacción a una furgoneta. Y algo muy importante y que a la gente, a veces, le da un poco de miedo: homologaciones.

¿Por qué da miedo?

–A veces la gente piensa que va a ser mucho lío y un gasto muy grande, pero cuando me dan la oportunidad de explicarles en qué consiste, se dan cuenta de que no es para tanto. Es mucho más económico y seguro viajar con tu certificado de montaje y con todo en orden. Nosotros aquí asesoramos y lo preparamos todo para que no haya problemas en pasar la ITV ni nada. Hacemos que este quebradero de cabeza sea cómodo y sencillo, de verdad.

¿Cuántas personas pueden viajar en una furgoneta?

–Las furgonetas no son como las caravanas. Normalmente son para que viajen cuatro personas, pero hay quien las hace solo para dos. Depende. Ya te digo que la gente tiene mucho donde elegir.

¿Azulejos también como en las casas?

–(Risas) ¡Pues claro! Azulejos, PVC… En la furgoneta puedes llevar una cocina como la de tu casa. Depende de qué ángulo saques una foto, nadie puede saber que estás en una furgoneta y no en una casa.

¿Hay que ser joven para disfrutar de la carretera?

–Para nada. Yo tengo clientes de todas las edades. Mira, el otro día ha venido una pareja que me contó que hace 20 años se habían ido de viaje de novios en furgoneta y que querían repetir. Hay de todo, hay gente más joven y gente más mayor. Lo que sí notamos es que cada vez más gente se anima a viajar en furgoneta.

¿Recuerdas la primera que ‘camperizaste’?

–¡Claro! La mía, con la que hemos viajado este verano. Esa la empezamos a construir de cero. Fue una furgoneta que entró de rebote al taller, que lo tenía todo estropeado y poco a poco, durante un año y medio, la fuimos construyendo.

Y el nombre, ¿por qué ‘Tronko Camper’?

–(Risas) ¡Muy fácil! Así se llama nuestro perro: Tronko. Él siempre viene con nosotros. De hecho, si no viene Tronko el viaje no se hace. El perro también tiene su txoko en la furgoneta y no se pierde ni un viaje. La furgoneta podría ser suya, así que me pareció que como nombre para el taller quedaba muy bien.

No hay comentarios

¿Quieres dejar un comentario?